Varias sensaciones pasan por dentro mío en este momento. La primera de ellas y la más intensa, es la bronca de haber perdido el domingo. A ésta le siguen la frustración de no haber clasificado a reubicación, la certeza de no jugar por nada, de no tener partidos competitivos y entretenidos, la desilusión de no poder soñar con un asenso, y de muchas cosas más que seguramente pasan por todas nuestras cabezas.
Después de poner un paño frío sobre los sentimientos, pienso y veo que estoy jugando en el club que amo, sábado a sábado con mis amigos a este deporte tan lindo. Pongo todo esto en la balanza y creo que se inclina para ese lado, y por mucho. Entonces para los que están con la cabeza caída, pensando sólo en lo que pasó, pongan sus pensamientos en la balanza; ahí se van a dar cuenta de lo que les digo.
Es ahora donde se ve a los que realmente les gusta el deporte y los que quieren al club de verdad. Es en las malas cuando hay que hacerse fuerte y empujar para adelante.
Mariano, agarró con la mano la reubicación
Un partido con mucho menos marco del que se merecía, más que nada por que el equipo local no tenía comparación con el club que llevó un colectivo a La Plata y que tenía una hinchada que de visitante parecía local. Está claro que desde que “El Niño” (jefe de la barra) está preso, nadie se hizo cargo de la banda del Naval. Esto, claramente no es una recriminación para “El Niño” ya que está cumpliendo su condena tras las rejas, sino para los juveniles e infantiles del club que no pueden faltar nunca, y menos en partidos como los del sábado, y menos aún ahora que ser barrabrava es un negocio.
El partido comenzó con un buen ataque de Moreno, con una buena combinación de sus backs haciendo una triple espalda, y un doble salteo que dejó pintado a los backs del local. No cuento la verdad por una cuestión periodística, recordemos que ahora se vienen equipos que meten más maul que Tucumán.
Liceo descuenta con el pie, y después con un try de Abe en una buena jugada individual. El partido estaba muy parejo y podía ser para cualquiera. Liceo mostraba poco juego con algunos destellos individuales de Craig (Sprite para Barby), Abe y algún otro jugador.
El local tuvo oportunidades para alejarse en el tanteador pero el pateador malogró un par de penales y a pocos minutos del final MM llega nuevamente al try con la misma fórmula que antes.
Liceo se desespera tratando de atacar, pero algunas imprecisiones le cortaban sus ataques. El reloj corría y el Naval no podía llegar.
El tanteador termina 13-18, y los visitantes invadieron la cancha para festejar. La otra cara, el silencio que revelaba todos los sentimientos de los amantes tricolor.